MASONERÍA AL DÍA / La Masonería porteña re-instala retrato del Gran Maestro Buenaventura Cádiz Patiño

La Masonería porteña re-instala retrato del Gran Maestro Buenaventura Cádiz Patiño

Jueves 14 de Mayo, 2026 


En una ceremonia de alto valor patrimonial e institucional, la Gran Logia de Chile, el Directorio del Club Central de Valparaíso y las Logias pertenecientes a esta jurisdicción; conmemoraron la re-instalación del retrato restaurado del Serenísimo Gran Maestro Buenaventura Cádiz Patiño, en esta histórica casa Masónica. La actividad, encabezada por el Gran Maestro   Sebastián Jans Pérez, reunió a autoridades de la Gran Logia de Chile, representantes de Logias del valle y especialistas en conservación, consolidándose como un hito en la recuperación de la memoria masónica porteña.


El acto no solo tuvo como eje la restitución de una obra artística, sino también la reafirmación de una política institucional orientada a rescatar y proyectar el patrimonio cultural de la Orden. En esta línea, el Gran Bibliotecario y Archivero de la Gran Logia de Chile,  Nabor Urzúa Becerra (responsable del área patrimonial), explicó que la restauración del retrato se inscribe en una visión estratégica que busca posicionar el arte y la cultura como herramientas de transmisión de los valores masónicos. Asimismo, detalló el complejo proceso técnico de recuperación de la obra, que se encontraba en estado crítico, destacando la decisión institucional de intervenirla y devolverla a su espacio original, como parte del compromiso con la conservación de la memoria histórica.


 La dimensión técnica y artística del trabajo fue abordada por la restauradora Leslie Silva Ruiz, profesional especializada en conservación de bienes culturales, quien lideró la intervención. En su exposición, describió el deterioro estructural del lienzo (con rasgados, deformaciones e intervenciones inadecuadas previas) y explicó los criterios aplicados, tales como la mínima intervención y la reintegración cromática diferenciada, resguardando la autenticidad de la obra. Subrayó que el proceso no solo implicó una recuperación material, sino también un ejercicio de respeto por la historia contenida en el cuadro.


 Desde la perspectiva institucional local, el Presidente del Directorio del Club Central,  Benjamín Zárate Contreras (organismo encargado de la administración del principal recinto masónico de Valparaíso), contextualizó la historia reciente del retrato, recordando su grave deterioro tras el terremoto y su posterior abandono en bodegas por lo complejo de abordar una restauración. Destacó las gestiones realizadas por diversos queridos hermanos para rescatar la obra y valoró el esfuerzo colectivo que permitió su restauración, señalando que este tipo de acciones fortalecen la fraternidad y honran los principios de la Orden al proyectar su legado hacia futuras generaciones.


 A su turno, el Presidente del Comité de Recuperación de la Memoria Histórica de la Masonería Porteña,  Leopoldo Bravo Cerda, entregó una reflexión de carácter más profundo sobre el significado del acto. Señaló que la reinstalación del retrato trasciende la recuperación de un objeto material, constituyéndose en un acto de conciencia institucional. Enfatizó que la memoria histórica no es un ejercicio nostálgico, sino el fundamento sobre el cual se construye la identidad de la Orden, destacando a Cádiz Patiño como un ejemplo de liderazgo basado en el servicio, la responsabilidad moral y el compromiso con el bien común.


 El momento culminante de la ceremonia estuvo marcado por las palabras del Gran Maestro,  Sebastián Jans Pérez, máxima autoridad de la Masonería chilena, quien situó este hito en un contexto más amplio de reflexión institucional. En su intervención, advirtió sobre las importantes pérdidas patrimoniales sufridas por la Orden a lo largo de su historia, producto de desastres y falta de resguardo, señalando la necesidad urgente de generar una cultura de conservación. En este sentido, destacó los esfuerzos por profesionalizar el tratamiento de archivos, museos y bienes patrimoniales, reconociendo el trabajo de equipos especializados y logias comprometidas en esta tarea.


 Asimismo, evocó el hallazgo del retrato como un momento significativo que impulsó su recuperación, subrayando que la obra no solo representa una figura histórica, sino un símbolo identitario de la Masonería chilena. En su reflexión, proyectó la necesidad de consolidar espacios permanentes de exhibición patrimonial, que permitan visibilizar la riqueza histórica de la institución. Finalmente, destacó la figura de Buenaventura Cádiz Patiño como un referente ético para las nuevas generaciones, un hombre que encarnó el servicio desinteresado y la fortaleza moral en tiempos adversos, llamando a mantener vivo su legado mediante el cuidado activo del patrimonio institucional.


 En la etapa final de la ceremonia, se hizo también un justo reconocimiento a quienes, desde el trabajo silencioso y especializado, fueron artífices fundamentales de esta recuperación patrimonial. En particular, se destacó el compromiso de las profesionales del área de Biblioteca, Archivo y Museo de la Gran Logia de Chile, entre ellas Jennifer Verdugo Painepán y Rosario Soto Álvarez, cuyo trabajo técnico y sostenido ha permitido relevar y resguardar el acervo histórico de la institución. Del mismo modo, se reconoció la gestión clave del Querido Hermano Héctor Arancibia Ramírez, quien contribuyó decisivamente en la puesta en marcha de esta iniciativa y muchas otras más de gran trascendencia, evidenciando que la preservación de la memoria institucional es siempre una obra colectiva.


 La ceremonia concluyó con la entrega solemne del retrato restaurado al Club Central de Valparaíso, gesto que simboliza la continuidad del legado masónico y el compromiso compartido con su preservación. Más allá de la restitución de una obra, este acto reafirma el rol de la Masonería como custodio de su historia y proyecta desde Valparaíso, cuna de la Masonería chilena, una señal clara de identidad, memoria y futuro.